
Orientada a garantizar el abastecimiento de agua potable para la población, mantener la confiabilidad de las operaciones del Canal y apoyar las actividades productivas del país.

Enfocado en diversificar servicios y ampliar capacidades sin incrementar el uso del recurso hídrico, impulsando un desarrollo responsable y de largo plazo.
El Canal de Panamá proyecta inversiones superiores a B/. 8,000 millones en iniciativas que impulsarán el crecimiento económico del país. Estas inversiones generarán empleos directos e indirectos, dinamizarán diversas actividades productivas y permitirán incrementar de forma significativa los aportes anuales que el Canal entrega al Tesoro Nacional, en beneficio de todos los panameños:
El comercio marítimo y energético a nivel global está experimentando transformaciones profundas y aceleradas. En este contexto, el Canal de Panamá debe anticiparse y adaptarse para mantener su relevancia estratégica y su papel como plataforma logística de clase mundial.
Estas iniciativas forman parte de la Visión Estratégica 2025–2035, una hoja de ruta diseñada para fortalecer la competitividad, confiabilidad y sostenibilidad del Canal a largo plazo. Al mismo tiempo, estos proyectos impulsan el desarrollo económico del país, generando empleo, nuevos ingresos y oportunidades para Panamá, en beneficio de las generaciones presentes y futuras.
Justamente porque queremos que el Canal de Panamá siga siendo competitivo y relevante en el futuro. La diversificación de las fuentes de ingreso y el fortalecimiento de la plataforma logística y energética permiten reducir riesgos, aumentar la resiliencia institucional y asegurar la sostenibilidad a largo plazo.
Estas acciones hacen posible que el Canal continúe aportando de manera significativa al país, incluso frente a escenarios desafiantes como periodos de sequía, cambios tecnológicos acelerados o la evolución de nuevas rutas y dinámicas del comercio global.
No. En ningún caso. El Canal de Panamá mantiene la propiedad de todos sus activos y el control estratégico de las infraestructuras en todo momento.
Los esquemas de concesión contemplan únicamente la operación de ciertas infraestructuras bajo reglas claras, condiciones estrictas y por un plazo definido. Al concluir el período de concesión, toda la infraestructura revierte plenamente al Canal de Panamá, de acuerdo con lo establecido en los contratos y el marco legal vigente.
Este modelo permite atraer inversión, eficiencia operativa y transferencia de conocimiento, sin comprometer la soberanía ni el carácter público del Canal.
El proceso de licitación se rige estrictamente por las normas institucionales y los procedimientos internos del Canal de Panamá, los cuales establecen etapas claras y verificables, desde la precalificación de los participantes hasta la evaluación final de las propuestas.
El proceso incluye fases de interacción transparente con el mercado, así como criterios técnicos, financieros, sociales, ambientales y operativos previamente definidos, aplicados de forma objetiva y competitiva. Además, se desarrolla sobre la base de un calendario público, claro y previsible, que brinda certeza a todos los participantes y refuerza la integridad del proceso.
Pueden participar empresas que demuestren experiencia comprobada, así como capacidad técnica, operativa y solidez financiera, de acuerdo con los requisitos establecidos en cada proceso de licitación.
El objetivo de la precalificación es asegurar la participación de actores de talla mundial, capaces de desarrollar y operar proyectos complejos, seguros y sostenibles, cumpliendo con altos estándares técnicos y de gobernanza, en beneficio del país y del Canal de Panamá.
En ambos casos, los participantes deberán cumplir requisitos estrictos de carácter técnico, financiero, operativo y de experiencia, los cuales estarán claramente definidos en los documentos de precalificación de cada proceso.
En el caso del gasoducto, se evaluará, entre otros aspectos:
En el caso de los puertos, se requerirá entre otros aspectos:
El objetivo de la precalificación es asegurar que solo participen empresas con la capacidad real, comprobada y sostenible para desarrollar proyectos estratégicos para el país y el Canal de Panamá.
Los panameños obtendrán beneficios claros y medibles. Entre ellos, la generación de miles de nuevos empleos directos, indirectos e inducidos, el impulso a la actividad económica y la creación de encadenamientos productivos en distintos sectores del país.
Adicionalmente, estos proyectos contribuirán a mayores ingresos para Panamá y al fortalecimiento del Canal de Panamá como una plataforma más resiliente, confiable y sostenible, capaz de seguir cumpliendo su papel como motor del desarrollo nacional, incluso frente a desafíos como la sequía, los cambios tecnológicos y la evolución del comercio global.
Los proyectos asociados a las nuevas terminales portuarias generarán más miles de empleos durante sus fases de construcción y operación. A esta cifra se sumarán empleos adicionales vinculados a las etapas de desarrollo y operación del gasoducto.
Estos empleos —directos, indirectos e inducidos— no solo contribuirán a dinamizar la economía nacional, sino que también incorporarán valor agregado, como la transferencia de conocimiento, la formación especializada y el fortalecimiento del talento local, alineados con una visión de desarrollo sostenible y de largo plazo al servicio de la vía interoceánica y del país.
Las terminales incorporarán tecnologías eléctricas y suministro de energía a buques atracados, reduciendo emisiones. El gasoducto fortalece la eficiencia del transporte energético global, disminuyendo tiempos, consumo y emisiones asociadas a rutas más largas o menos eficientes.
El proceso de selección culminará entre 2026 y 2027. Las etapas de construcción y desarrollo seguirán en los años posteriores, y se espera que las primeras operaciones entren en funcionamiento entre 2029 y 2031. Estos son proyectos de largo plazo, diseñados para generar beneficios por décadas.
Todo proyecto de esta magnitud se desarrolla bajo los más altos estándares internacionales en materia ambiental y de sostenibilidad. Antes de su ejecución, cada iniciativa deberá cumplir con estudios de impacto ambiental rigurosos, conforme a la normativa vigente y a las mejores prácticas internacionales.
Estos estudios permiten identificar, evaluar y gestionar los posibles impactos, así como definir medidas de mitigación, monitoreo y control durante todas las fases del proyecto. La protección del ambiente y el uso responsable de los recursos son principios fundamentales del Canal de Panamá y constituyen un eje central de la Visión Estratégica 2025–2035.
El interés nacional está protegido desde el diseño mismo del modelo. El Canal de Panamá define las reglas, establece los requisitos, mantiene la propiedad de los activos y ejerce el control estratégico y la supervisión permanente de los proyectos.
Las empresas internacionales participan bajo condiciones claras, temporales y reguladas, alineadas con los objetivos del Canal y del país. Este enfoque asegura que los beneficios económicos, sociales y estratégicos —como ingresos, empleo, transferencia de conocimiento y fortalecimiento de capacidades locales— permanezcan en Panamá, al tiempo que se protege la soberanía y el carácter público de los activos.
El gasoducto no introduce una actividad nueva: los productos energéticos que transportará ya transitan hoy por el Canal de Panamá. La diferencia es que hacerlo por un gasoducto permite moverlos de forma más eficiente, liberando capacidad del Canal sin utilizar más agua.
Esto equivale, en la práctica, a aumentar la capacidad del Canal en un contexto de sequías y variabilidad climática, fortaleciendo su sostenibilidad a largo plazo.
Como todo proyecto de esta magnitud, el gasoducto estará sujeto a estudios de impacto ambiental rigurosos y a la aplicación de medidas de mitigación, monitoreo y control, con la participación de expertos ambientales, para asegurar la protección de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá y el cumplimiento de los más altos estándares internacionales.
La seguridad es una prioridad absoluta del proyecto. El trazado del gasoducto se desarrollará alejado de zonas pobladas, lo que reduce de forma significativa cualquier riesgo para la población.
Se trata de un gasoducto enterrado, un tipo de infraestructura utilizada ampliamente en muchos países, que será construido y operado bajo los más altos estándares internacionales de seguridad, con sistemas modernos de monitoreo, control y mantenimiento permanente.
La protección de las personas, del ambiente y de la operación del Canal estará en el centro del diseño y la gestión de este proyecto.