El compromiso de la juventud panameña con el desarrollo sostenible y la transformación social continúa fortaleciéndose gracias al Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana (LLAC), una iniciativa desarrollada conjuntamente por el Canal de Panamá y Jóvenes Unidos por la Educación, que durante siete años ha impulsado el liderazgo, la innovación social y la participación ciudadana en todo el territorio nacional.

Durante el año 2026, el programa fue ejecutado en dos modalidades complementarias. La primera, LLAC 1.0, reunió a 150 jóvenes provenientes de todas las provincias y comarcas del país, quienes participaron en un proceso de formación orientado al desarrollo de competencias de liderazgo, innovación y gestión de proyectos comunitarios.

Posteriormente, LLAC 2.0 brindó una experiencia de formación avanzada a 146 jóvenes cuyos proyectos demostraron un alto potencial de impacto social, permitiéndoles fortalecer sus capacidades para la implementación, escalabilidad y sostenibilidad de sus iniciativas.

Como resultado de ambas versiones, se presentaron 37 proyectos de transformación social, los cuales actualmente se encuentran en fase de ejecución en distintas comunidades del país. Estas iniciativas abordan desafíos relacionados con educación, desarrollo comunitario, sostenibilidad ambiental, inclusión social, emprendimiento y fortalecimiento del tejido comunitario, generando oportunidades para mejorar la calidad de vida de cientos de panameños.

“En muchas ocasiones se pone en duda el impacto real de la juventud en proyectos de alto alcance, pero el LLAC demuestra que cuando el talento, la preparación y la oportunidad se encuentran, es posible transformar sueños en soluciones concretas que cambian la vida de las personas. Ustedes son mentes preparadas que hoy están listas para generar ese impacto que el país necesita”, destacó la ingeniera Ilya Espino de Marotta, subadministradora del Canal de Panamá y oficial de sostenibilidad

Desde su creación, el Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana ha graduado a más de 1,500 jóvenes líderes de todo el país y ha contribuido a la implementación de más de 95 proyectos comunitarios, consolidándose como una de las plataformas más importantes para la formación de agentes de cambio en Panamá.

Uno de los principales atributos del programa es la capacidad de los proyectos para ser escalables y replicables, permitiendo que las soluciones desarrolladas por los participantes puedan extenderse a otras comunidades y contextos, garantizando así su continuidad y multiplicando su impacto social.

A través de esta alianza estratégica, el Canal de Panamá y Jóvenes Unidos por la Educación reafirman su compromiso con el fortalecimiento del liderazgo juvenil y la construcción de un país más inclusivo, participativo y sostenible, donde las nuevas generaciones se conviertan en protagonistas de las transformaciones que demandan sus comunidades.

“Todos los jóvenes que forman parte del LLAC tienen talento y capacidad para generar cambios reales; sin embargo, el impacto de sus iniciativas dependerá de valores esenciales como la disciplina, la coherencia y la confiabilidad. Hoy cuentan con las herramientas y las oportunidades, pero ahora les corresponde a ustedes cruzar ese umbral y transformar lo aprendido en acciones sostenibles que, en los próximos años, sigan construyendo país”, expresó Nivia Rossana Castrellón, fundadora y mentora del programa.

Este esfuerzo cuenta con el respaldo y la colaboración de aliados estratégicos que fortalecen su alcance e impacto, entre ellos Fundación Sus Buenos Vecinos, Generadora Gatún, Banco Nacional de Panamá, Fundación Morgan, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Club Rotario de Panamá, Greatness Center, FUDESPA, la Cámara de Desarrollo Social, Sumarse, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CNC), Komunika Latam y FranklinCovey, quienes contribuyen a la formación integral de los jóvenes y al desarrollo de sus iniciativas en beneficio de sus comunidades.

El Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana continúa demostrando que cuando la juventud recibe las herramientas adecuadas, el acompañamiento necesario y espacios para innovar, es capaz de generar soluciones concretas que contribuyen al desarrollo social del país y al bienestar de las futuras generaciones.